El dolor de crecer

Crecer duele?

Bueno, eso dicen.

Les cuento el testimonio de una joven muy querida, por motivos de privacidad, le cambiamos el nombre.

Cintia era una niña muy alegre, parecia que todo andaba bien con ella. Lo que nadie sabía era lo que estaba pasando en la vida de esta nena. Una tía que la estaba cuidando había estado abusando de ella sexualmente, la ponia a hacer indecencias contra la pared, le decia que se quitara la ropa para mirarla y tocarla, le decía palabras obsenas, y le pedía que las repitiera,entre otras cosas. Sí, así como lo oyes, su propia familiar le estaba haciendo daño. Lo peor no era eso solamente, un vigilante del edificio donde vivía la tia, tambien se estaba aprovechando de la pequeña, besándola en la boca, y incitandola a hacer otras cosas. Cintia, no sabia qué hacer, lo peor es que no podía hablar con nadie, su madre andaba haciendo su propia vida, y la habia abandonado a la suerte de esa tía abuela, a su padre, no le importaba si la niña vivía o moría. Cintia creció muy confundida, no sabía si le gustaban las mujeres o los hombres, tambien tenia mucha verguenza por lo que habia pasado en su niñez y guardaba mucho enojo y rencor contra sus padres, su tía, el vigilante,y todas las personas que la dañaron en alguna forma. Se había convertido en una persona amargada, desconfiada, y aislada de todos. Se pasaba muchas horas en las redes sociales mostrando fotos de su cuerpo con poca ropa, o fumando, o tomando, hacía cualquier cosa por un “me gusta”. Salía con chicos raros, y hacía muchas locuras juveniles, tratando de llenar su gran vacio y soledad. Un día conoció a una joven que le habló del amor de Dios y de su perdón para nuestros errores, y que debiamos perdonar a aquellos que nos dañaron. Cintia abrió su corazón y comenzó a contar lo que había pasado, por primera vez experimentó una paz que nunca había tenido, comenzó un nuevo caminar con Dios, decidió perdonar, recibió ayuda psicológica, y mucho apoyo de sus hermanos y pastores de la iglesia. Hoy día, dirije un grupo de jóvenes en su congregación y estudia psicología, porque quiere ayudar a personas que como ella, fueron abusadas. Ella experimentó en diferentes formas, el dolor de crecer, y descubrió que lo bueno de haber tenido una infancia tan traumática, es que ya ella creció, y ahora nadie podrá abusar de ella, ya no es la niña indefensa y abandonada que no podía cuidarse. Hoy ella, defiende a los niños,niñas y jóvenes abusados, y les motiva a que no se queden callados, que hablen con sus maestras de la escuela, o con una amiga, o una vecina, cuentenselo a alguien, el abuso nos  hace mucho daño, y el silencio aún más.